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domingo, 11 de noviembre de 2012

Bruja voladora

Hola querido lector,

hoy me voy a permitir una entrada corta pero con un resultado muy curioso sin usar medios especiales, más allá de echar un poco de imaginación.
Con motivo del día de todos los Santos, y aprovechando la coyuntura, organicé junto a un grupo de compañeros fotógrafos y modelos (desde aquí reiterar mi agradecimiento por la asistencia) un evento para hacer fotos con temática Halloween, y pasar una tarde amena, divertida y con unas cuantas fotos resultonas.
Sin entrar en polémicas ni la bobería incipiente cultura heredada de países anglosajones, me gustaría comentar una de las fotos que hice cuyo resultado más me gustó.


Tal como puedes observar, la modelo (gracias Maryorith por asistir) parece estar volando en una escoba, lo cual, unido a la buena puesta en escena (vestuario y expresión facial), dan un resultado de lo más interesante, casi parece que realmente va volando por las calles de Vegueta.
¿Cómo se hizo? La foto no tiene trampa ni cartón, pero sí mucha imaginación: bastó con encuadrar a la modelo y disparar mientras ella saltaba, hasta dar con la instantánea adecuada.
En este caso fue una combinación de suerte y técnica sacar la foto prácticamente a la primera, pero el resultado bien lo mereció.
La imagen no tiene ningún retoque digital: tan sólo ajustar niveles, curvas, un ligero recorte y poco más.
Hubieron más fotos con este estilo, pero insisto, esta es la que me pareció más resultona.

¡Hasta la próxima!

sábado, 25 de agosto de 2012

Cómo se hizo la foto de la novia fantasma

Hola querido lector,

hoy voy a hablarte de cómo con pocos medios, y mucha imaginación, se puede lograr un aspecto fantasmagórico.
Tras un tiempo dándole vueltas, y habiéndolo dejado de lado, tuve la oportunidad de poner en práctica una idea que me rondaba de hacía tiempo.
Quienes me conocen saben que tengo debilidad por la estética fantasmagórica, inspirado en el trabajo de Tim Burton, y las más que conocidas celebraciones de Halloween (admito que disfruto mucho con los especiales de Halloween de los Simpsons).
La idea en sí no era compleja en su concepción: la novia fantasma, un espectro de lo que pudo ser pero no fue, y aún lejos de este mundo, no olvida a su gran amor.
Como en todas las sesiones en las que he participado, o he organizado, necesitaba de modelos, y en este caso, con ciertas aptitudes, como un modelo masculino con buen porte vestido de traje, y una modelo de piel clara, para acentuar las ojeras. Además, el atuendo del modelo masculino debía ser de época, inspirado en el siglo XIX, otra de mis debilidades fotográficas.
Por fortuna, he tenido la oportunidad de trabajar con Rumán Sosa y Tara Yazmina en otras ocasiones, y ambos se prestaban a los requisitos que buscaba.
Cuando les planteé la idea (las escenas fueron pensadas y detalladas aunque hubo lugar para improvisar), no sólo la aceptaron, sino mostraron un entusiasmo que superó mis espectactivas: aún recuerdo las fotos de Tara probando el look de novia fantasma, con unas ojeras propias de haber pasado varias noches sin dormir, y una tez pálida. Eso sin contar la tenacidad de Ruymán para buscar su atuendo.
A todo esto hay que añadir la inestimable ayuda y colaboración de Gerardo Fleitas, tanto entre bastidores sujetando estoicamente los flashes, como aportando algunos detalles (le estoy francamente agradecido por compartir su conocimiento sobre películas fantasmagóricas y de terror).
Por supuesto, no faltaron los medios materiales, de los que ya disponía, afortunadamente: cámara, flashes, trípode, etc...
Y digo trípode, porque fue un elemento indispensable para la puesta en práctica de esta sesión con la técnica de la doble exposición, nada nuevo, pero me explico.
Con la llegada de la era digital y las herramientas de retoque fotográfico, es sumamente sencillo realizar fotomontajes, e incluso sin recurrir a estas técnicas, se puede hacer una fotografía de doble exposición: sacamos una foto y superponemos otra, usando trípode para que el encuadre no varíe de una imagen a otra.
Esto se hacía también en la época del carrete, y no me avergüenza decir que no llegué a disfrutarla como lo hago ahora, pero si no me equivoco, y me corregirán los fotógrafos veteranos, se podía hacer sacando dos veces la misma imagen sobre el mismo negativo, o con una larga exposición, tapando el objetivo entre una secuencia y otra.
Como quiera que sea, y tal como dije antes, a día de hoy las herramientas digitales han facilitado muchísimo este trabajo.
En concreto, la técnica que apliqué consistió en sacar dos imágenes: una con los dos novios, y una segunda sin la novia (mi eterno agradecimiento a Tara por soportar el martirio de moverse por el suelo con un traje tan largo y ceñido).
Aquí está la primera imagen:



Exif: f/125, f/5.6, ISO 200.

Iluminación: ventana a 45º a la derecha de Ruymán, para aportar dramatismo con sombras suaves, y un flash desnudo a la izquierda de Tara, para iluminarla completamente sin sombras, realzando el aspecto fantasmal.

Y aquí una segunda imagen sin la novia:


Exif: f/125, f/5.6, ISO 200.
La iluminación es exactamente la misma que en la fotografía anterior, y recalco este aspecto, porque es crucial para realizar luego el fotomontaje: la más mínima variación en iluminación o pose daría al traste con la fusión a posteriori, o supondría un intenso trabajo de post-procesado.
Otra cuestión crucial fue la pose de Ruymán: no se movió un ápice.
¿Por qué crucial? En la imagen anterior, Tara tenía las manos apoyadas sobre Ruymán, y su cuerpo apoyado sobre Ruymán, de modo que un pequeño desplazamiento de Ruymán hubiera estropeado la superposición de Tara (huecos innecesarios, manos que no tienen el punto de apoyo correcto, etc).
Aquí hago hincapié en una cuestión fundamental cuando trabajo con más gente: si bien hay un director de orquesta (normalmente el fotógrafo o el fotógrafo principal si hay varios), el trabajo se hace en equipo, y la opinión y colaboración de todos es importante.
En ocasiones me llegan comentarios de fotógrafos que dirigen absolutamente todos los aspectos de una manera rígida, y modelos que pretenden todas las atenciones, sin pararse a pensar en el resto.
Insisto: es un trabajo en equipo, todos son valiosos, y muchas veces no se cae en la cuenta de que un equipo de trabajo bien motivado, es un equipo de trabajo muy productivo.
Ojo a un dato: es un trabajo en equipo, pero siempre debe haber alguien que coordine, porque entonces pasamos de un sistema participativo al más absoluto caos.
Tras este breve paréntesis, continúo con la explicación
Una vez hechas las fotos, y revelado el raw (hay que aplicar los mismos parámetros a las dos fotos para evitar problemas), las cargo en photoshop (se puede hacer igualmente con gimp) usando dos capas:

Una capa inferior con la imagen donde sale sólo Ruymán:


 y una capa superior con la imagen de Ruymán y Tara:



Aquí es donde viene la magia: aplico una máscara de capa, pintando todo de negro, y luego con el pincel blanco voy pintando a la novia, y esta es la clave (¿recuerdas lo que dije del trípode y la iluminación), porque el escenario, luz, poses, etc eran idénticos en ambas imágenes: al superponer la imagen de la novia, encaja perfectamente en la escena, sin tener que hacer ningún cambio.
Para el aspecto fantasmagórico, usé una opacidad del 39%, aunque este valor es cuestión de prueba y error, hasta dar con el resultado final:



Una vez hecha la superposición, sólo quedó fusionar capas, dar el efecto de época (sepia, marcar sombras, grano, etc... aquí entra el estilo personal de cada cual), para obtener el resultado final:




Para los más curiosos, decir que el revelado y procesado de las fotos llevó 5 minutos aproximadamente.
Normalmente, y digo normalmente porque a veces las condiciones de trabajo no lo permiten, procuro hacer todo el trabajo desde la cámara: ajustar luces, encuadre, repetir la foto si es preciso, etc... hasta dar con el resultado que busco.
Obviamente, hay fotos y fotos: no es lo mismo un primer plano, donde tienes que cuidar los detalles de la piel, que un montaje como este caso, pero si se trabaja bien el negativo, se gana muchísimo tiempo en el procesado.

Respecto a otras imágenes de la serie, sin entrar en detalles porque ya están expuestos (doble exposición, etc), hay algunas donde sale la novia con un aspecto muy fantasmagórico y ligeramente tétrico:



En este caso, la técnica fue ligeramente diferente: usé una velocidad de obturación de unos pocos segundos, de tal modo que Tara dejara una estela, como un borrón, acentuando el aspecto fantasmal.
El resto del procesado (superposición, etc) es el mismo comentado anteriormente.

Lo mismo con la última imagen de la serie:


Igual que el caso anterior, una exposición de pocos segundos permitió un trazo fantasmagórico, y el uso de un flash desnudo sobre Ruymán destacarlo en la escena.

Y no quiero despedirme sin comentar algo que es también muy importante en las sesiones de fotos, y quienes han trabajado conmigo lo saben bien: pasarlo de miedo (nunca mejor dicho) y divertirnos, que no todo es trabajo ;)
Hablando de diversión, no puedo dejar pasar una anécdota la mar de divertida: estas imágenes se tomaron en Vegueta, justo detrás de la Catedral de Santa Ana (la última imagen de la serie se tomó frente a la misma), un lugar recurrente para las fotos de novios en las bodas. Y digo recurrente, porque hicimos la sesión un sábado por la tarde y todas las personas que pasaron felicitaron a los novios, incluso hubo alguien que felicitó a la novia y le dijo que debía ser muy feliz en este día.
Jamás olvidaré la respuesta de Ruymán "pero como va a ser feliz la novia con esa cara".
Sí: nadie se fijaba en las ojeras, sino en el vestido de novia, y el resto del elenco fotográfico, pero aún así, nos desternillamos de la risa, entre felicitaciones y ocurrencias varias (personalmente estuve toda la noche riéndome yo solo).


Servidor es el personaje que está mirando boca arriba :P

Espero que hayas disfrutado con este post, y te resulte útil.
Si te inspira algún trabajo, no dudes en comentarlo, porque es una de las mejores recompensas fotográficamente hablando.

Puedes ver la serie completa en: http://www.flickr.com/photos/cristobolanos_portrait/sets/72157631001953434/

¡Hasta la próxima!

martes, 3 de enero de 2012

Intervalómetro DIY - Prototipo

Hola querido lector,

prometo ser breve en este post, lo justo para comentarte que el primer prototipo está montado, a falta de solucionar el enganche del sensor infrarrojo en la cámara.
Te pido que no seas muy duro con las críticas, porque esta es la primera placa que monto, y no está tan depurada como podría, pero funciona, y bien, ahí es nada.
He procurado cuidar tanto como ha sido posible el consumo, dado que es un dispositivo a usar durante varias horas a lo largo de la noche.
Recuerda que hablamos de componentes que trabajan a 5V, luego implica tener una fuente de alimentación acorde.
En mi caso, decidí usar un portapilas con elevador de tensión incorporado, con resultados francamente buenos.
Relativo al consumo, como decía, intenté cuidarlo al máximo, tanto como permiten los componentes usados:

49mA con retroiluminación
10.7 mA sin retroiluminación

Cuando hablo de retroiluminación, me refiero al display LCD, para lo cual puse un interruptor, de modo que se pueda encender y apagar, para reducir el consumo mientras discurra la cuenta atrás.
Insisto en lo comentado anteriormente: es la primera placa que armo, y por tanto, se pueden mejorar mil aspectos, como desconectar la retroiluminación automaticamente al comenzar la cuenta atrás, y un largo etc, pero de momento quiero centrarme en tener un aparato funcional.
Recuerda, querido lector, que el código fuente, y los esquemas, están disponibles en github:

https://github.com/cbolanos79/Nikon-Intervalometer

El fichero placa_topos.fz tiene el esquema y los componentes en formato Fritzing (te recomiendo descargar la última versión).

¡Hasta la próxima!

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Intervalómetro DIY - Requisitos y software

Hola querido lector,

si recuerdas, hace tiempo comenté la idea de hacer un intervalómetro/circumpolómetro, pero quedó en el cajón de los proyectos pendientes, por varios motivos.
Como hace frío por estas fechas, y apenas hay bichos para macrear, o se esconden cuando yo llego, he retomado el trabajo con paisajes. Pero no todos los paisajes son diurnos, y tengo muy abandonada la fotografía nocturna, excusa ideal para retomar el proyecto que ocupa estas líneas.
Aunque el software estará centrado, inicialmente, en fotografía nocturna, la puerta queda abierta a las necesidades que surjan: intervalómetro puro y duro, circumpolómetro (estar varias horas dale que te pego al mando aburre), y un largo etc.

No lo comento explicitamente, pero este artículo presupone algunos conceptos sobre el manejo de una cámara reflex en modo manual, y la fotografía nocturna.
Si no has manejado esta disciplina, te recomiendo visitar la web de Noctámbulos, donde encontrarás amplia información.


Requisitos.

- Facilidad de uso: primordial porque no tiene sentido volverse loco navegando por menús, ni tocando mil botones. Todas las funciones deben estar en una sola pantalla.
- Simplicidad y bajo coste: no sólo es una cuestión económica, sino de circuitería: cuanto menos componentes, más simple de montar. No es lo mismo usar pilas, que una batería li-po, por ejemplo.
- Bajo consumo: de nada sirve tener un aparato estupendo si se queda fuera de servicio a mitad de una foto. Como todo, hay que buscar un compromiso, dependiendo de los componentes usados, y dependiendo de la batería.
- Batería: debe tener larga duración, aunque el consumo sea poco, y fácil de recargar.
- Nada intrusivo: si hay algo molesto en la fotografía nocturna, es que alguien encienda una luz, o quedarte ciego por un fogonazo del display de la cámara. El intervalómetro no debe violar ninguna de estas reglas.

Acorde a estos requisitos, he decidido usar un display LCD de 16x2 líneas (sumamente común),  y un arduino como cerebro.
El control de la cámara lo haré con un diodo led infrarrojo, a modo de mando a distancia.
¿Por qué hacerlo así? Esta es una cuestión muy particular: mi cámara, una Nikon D40, no tiene otra opción para dispararla en remoto. Así de simple.
Como por ahora voy a centrarme en un primer prototipo funcional, voy a dejar de lado el asunto de la batería, hasta analizar el consumo del circuito, y las dimensiones que pueda tener una vez ensamblado.
Sí puedo adelantar que voy a usar un display lcd de color rojo, el más discreto y cómodo que he visto por ahora para usar de noche.

Interfaz.
Dejando de lado cuestiones tan específicas, lo primero es lo primero: el interfaz.
Tal como dije anteriormente, debe ser muy simple de manejar, esta es una cuestión prioritaria.
¿Por qué? Si nunca has hecho fotografía nocturna, querido lector, imagina estar en un lugar recóndito a las tantas de la mañana, pasando frío, equipo a cuestas... lo último que necesitas es pelearte con un aparato, o tener que echar mano del móvil para calcular datos.

Pues bien: he optado por usar dos pantallas para el modo de fotografía nocturna.
Una primera se encargará de recoger los datos y procesarlos, y una segunda, de la cuenta atrás.

Primera pantalla: recogida y procesado de datos.

I1600 f5.6  1s
I 200 f8   16s

La primera línea son los datos de entrada (exposición calculada en la cámara con el mayor ISO y apertura de diafragma).
La segunda línea son los datos para calcular la exposición final.

Muy sencillito, ¿verdad?
En cuanto al manejo, el planteamiento inicial, y recalco, inicial, es moverse por los diferentes parámetros usando botones:

- select: entra en el modo de navegación (se mueve por los diversos parámetros), y también en el modo de edición (cambiar el valor de algún parámetro).
- cancel: sale del modo de navegación y edición.
- +: se mueve hacia la derecha en el modo de navegación, y aumenta el valor de un parámetro.
- -: se mueve hacia la izquierda en el modo de navegación, y decrementa el valor de un parámetro.

Insisto: es un planteamiento inicial, un prototipo.
Con el uso, iré viendo si se puede simplificar, no tanto por usar más o menos botones, sino por la agilidad en el manejo.

Por supuesto, este es el menú para recoger los datos.

Una vez recogidos los datos, hay que procesar la información, calcular el tiempo final de exposición (hay Recuerda: el intervalómetro va a funcionar como un mando a distancia que dispara el obturador, no tiene capacidad de manejar ninguna otra función.

Segunda pantalla: cuenta atrás.

Tan simple como dos mensajes.

Primero:
Cuenta atrás

Segundo:
9999s

El segundo mensaje se repetirá hasta agotar la cuenta atrás.
Un detalle importante: la cuenta atrás va en segundos. Parece obvio, pero no lo es tanto como aparenta.

Software.
Teniendo claros los requisitos y el interfaz, desarrollar el software es cuestión de pensar un poco, e implementarlo.
Según el hardware empleado, habrán algunas ligeras variaciones, pero siempre teniendo en mente la capacidad de ampliar funciones con poco trabajo.
No me voy a extender en detalles, porque el código fuente está en un repositorio público, y dado el amplio soporte de Arduino por parte de la comunidad, abundan los ejemplos y librerías para manejar el hardware.
Para los más curiosos, decir que tanto el software como los esquemas los voy a liberar bajo la licencia open source más liberal que encuentre.

Repositorio y primer prototipo.
Código, esquemáticos y demás información útil la puedes encontrar en https://github.com/cbolanos79/Nikon-Intervalometer

En cuanto al primer prototipo, lo puedes ver funcionando en http://youtu.be/BsPX2Q66zIs
La siguiente entrada tratará el montaje del hardware, y pruebas reales.

¡Hasta la próxima!

martes, 22 de noviembre de 2011

Carga tu equipo fotográfico sin dejarte la espalda en el intento

Hola querido lector,

discúlpame por haberme dejado ir tanto con el blog, pero ha sido una temporada un poquillo revuelta.
Quiero compartir contigo un descubrimiento interesante, y digo descubrimiento, porque varias personas se han sorprendido por lo evidente y simple de la cuestión.
El tema es el siguiente: como fotógrafo, aficionado o profesional, estarás habituado a cargar con toneladas de material a cuestas, especialmente si te gusta salir a la aventura.
No es extraño encontrar mochilas dignas de maniobras militares: cuerpo, objetivos de todo rango (gran angular, tele corto, tele, macro, etc), accesorios varios, y si vas a una sesión de modelaje, añade más cachibaches a la lista entre pies de flash, paraguas, modificadores de luz y mil cosas.
Y bien, te preguntarás cuál es el invento.
Pues ni más ni menos que ... el carrito de la compra, y no me refiero al del supermercado, que alguno estará pensando en cogerlo prestado para llevar todo el equipo, y al propio fotógrafo dentro.
Me refiero a esa cesta con ruedas que tanto se veía antaño, ahora menos, pero la mar de útil.
¿Sorprendido? Resérvate la sorpresa para cuando lo pruebes, y me cuentas qué tal te ha ido.
De momento, mi experiencia ha sido con uno que compré en Alcampo (20 y poco euros), con una cesta enorme, y todoterreno.
No, no me ha dado por tunearlo y ponerle ruedas gigantes: se trata de un carro con tres ruedas, muy útil para subir las escaleras, y para andar por caminos abruptos. No es exactamente el de la foto, pero se asemeja mucho, salvando la diferencia en las ruedas.
Obviamente, esta solución no vale para todo ni todos: hay carros más grandes, más pequeños, más endebles, más robustos, sin contar con un evidente sentido del ridículo, y quien no haya pensado esto último, dispare la primera foto.
Como decía, mi experiencia ha sido más que satisfactoria: me he movido por terreno llano, abrupto (quien viva en Gran Canaria y se haya pateado el confital de cabo a rabo, sabrá lo que digo), y el carro ha aguantado como un campeón.
Particularmente, he probado con dos configuraciones:

- Mochila bandolera, trípode giottos 9361B con rótula (pesa), bolsa con escarpines.
- Mochila bandolera, dos pies de flash con varios paraguas, estuche con dos flashes y rótulas para los piés de flash y geles y pilas, paraguas (el día no pintaba muy fino).

Puede parecer poco, pero te reto, querido lector, a cargar con la primera configuración durante kilómetro y medio por terreno más que abrupto, y con la segunda, yendo de un lado a otro durante tres horas.
Ten presente una cosa: la mochila llevaba una cuerpo reflex con objetivo, dos-tres objetivos más, portafiltros, filtros, y cacharros varios. El peso era considerable.

Un consejo: si tienes problemas de espalda, y hablo desde la experiencia, no hagas locuras y agénciate un cacharro de estos, de verdad vale la pena.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Exposición fotográfica

Hola querido lector,

hoy tengo el placer, y el honor, de comentar que este viernes, día 16 de Septiembre, y hasta el día 30, los compañeros de la asociación FotoGranCanaria, y un servidor, expondemos en el Centro Comercial Atlántico, sito en Vecindario, Gran Canaria.

El mismo viernes por la tarde estaremos a las 19:00 con familiares, amigos, y aquellas personas que quieran compartir un rato.

¡Espero que lo disfrutes!



martes, 13 de septiembre de 2011

Pilas y flashes, flashes y pilas

Hola querido lector,

hoy voy a hablarte de mi experiencia con un quebradero de cabeza: las pilas y los flashes externos.

Opciones.
Voy a analizar la elección de las pilas, tomando en cuenta estas variables:

- Coste: las pilas no son nada económicas, máxime si hablamos de las alcalinas.
- Autodescarga: todas las pilas tienden a descargarse, es algo inherente a su química, unas lo harán más lento que otras.
- Carga: las pilas alkalinas dan un voltaje más elevado que las recargables, pero tienen menos carga (se acaban antes).
- Tiempo de reciclado: es vital porque no puedes tener al persona esperando mucho tiempo, ni perder una buena foto por esperar a las pilas.
- Frecuencia de uso: no es lo mismo usar el flash un par de veces al mes, que varios días a la semana.

Una vez vistas, hay una base para poder valorar, y decidir.
Obviamente, la variable más importante es el coste: las pilas no son nada económicas, y si usamos el flash con asiduidad, es una locura.
La siguiente variable importante es la frecuencia de uso: si usamos las pilas varias veces a la semana, o más de una vez, hay que replantearse las cosas.

¿Y el resto de variables? Dependen del tipo de pilas: alkalinas o recargables.

Como he dicho, me baso en mi experiencia, luego voy a dividir las opciones en dos: pilas alkalinas y pilas recargables.

- Pilas alkalinas: muy potentes (1.5V nominales y 1.7V a plena carga) , baja autodescarga (se pueden dejar en el cajón), pero muy caras y con poca carga.
- Pilas recargables: menos potentes (1.2V nominales y 1.4V a plena carga), alta autodescarga (está diseñadas para un uso frecuente), son caras pero tienen mucha carga (duran más).

¿Cuál elegir? Bajo mi experiencia, insisto, depende del uso:

- Varias veces al mes: pilas recargables, sin duda.
- Uso medio (2-3 veces al mes como yo): te recomendaría pilas normales, las puedes conseguir en Ikea por 2-3 euros y vienen en un pack de 8. Reciclan rápido, duran bastante guardadas sin usar.
- Uso esporádico: directamente, compra las pilas cuando te hagan falta.

Sobre las pilas recargables.
No te ofusques: no necesitas un cargador super sofisticado y carísimo, pero tampoco te compres uno rápido, hazme caso, si ves uno, sal corriendo y no mires atrás.
¿Por qué? Porque cargan las pilas con un voltaje muy superior al que admiten, logrando una carga muy rápida, pero a la vez, calentándolas en exceso, lo cual redunda en un tiempo de vida cada vez más corto.
En las primeras recargas no lo notarás, salvo cuando saques las pilas y te quemen al tacto (verídico), y pasado un tiempo, notes que te duran cada vez menos.
Si quieres un buen cargador, este modelo es interesante: http://www.amazon.co.uk/TechnoLine-BC-700-intelligent-Battery-Charger/dp/B004X4OZYG/ref=pd_cp_ce_1, no es caro y puede mostrar la capacidad de cada pila, cargarlas por separado, protección por exceso de temperatura, etc...
Sobre las pilas, te recomiendo las eneloop: tienen buena fama (las usan muchos usuarios exigentes, vaya), muy poca autodescarga y puedes conseguirlas por ebay o amazon con facilidad a precios interesantes.
Un detalle importante: búscalas de mucho amperaje. Cuanto más amperaje, más carga, y más durarán mientras las uses. Normalmente vienen de 2400-2500 mA. Desconfía de marcas poco conocidas y amperajes superiores (3000, 3200, etc...), porque suelen tener una carga real muy inerior a la indicada.

En caso de que te estés preguntando por qué no recomiendo usar esas pilas directamente, dado el bajo perfil de autodescarga, te invito a revisar este cálculo basado en el uso que les doy:

Dos veces al mes, aproximadamente, uso el flash, agotando, en el peor de los casos, 4 pilas.
Si me decanto por usar pilas de ikea, cada paquete me durará 2 meses.
Esto implica un gasto de aproximadamente, 1.5€/mes en pilas.
En cambio, si me decanto por las pilas recargables, tengo que conseguir un cargador, salvo que tenga uno, y comprar las pilas.
En el peor caso, unos 35 euros por el cargador y 4 pilas.

Haz tú mismo las cuentas ...

Conclusión.
En fin, como todo en esta vida, hay necesidades y necesidades, la cuestión es analizar y saber elegir.
Sin duda, la opción ideal sería tener pilas recargables con un buen cargador, pero si eres tan despistado como yo, y haces un par de salidas al mes, te vas a volver loco comprobando qué pilas están cargadas, cargarlas el día antes, etc...

Espero haberte ayudado.

¡Hasta la próxima!

La obsesión por la foto perfecta

Un artículo muy interesante http://www.dzoom.org.es/noticia-9117.html enviado por el compañero Suso.
No hay que ofuscarse con la imagen perfecta, sólo disfrutar ... o acabas frustrado porque nada te parece suficientemente bueno.

martes, 28 de diciembre de 2010

Difusor para flash por un céntimo de euro o menos

Hola querido lector,

hoy prometo ser breve (no, no es una inocentada el comentario ni el post).

Como estamos en unas fechas de mujo trajín y compras, puedes darle un uso interesante a las bolsas si te gusta la macrofotografía.

Esta idea surgió de manera accidental un día lluvioso, y créeme que funciona realmente bien.

Sí, lo has intuído: meter la cámara con el flash externo (si usas un flash anular no te vale la pena) dentro de una bolsa de la compra, de color blanco, plano, para evitar montar una discoteca ambulante.

¿El resultado? Aquí tienes una muestra:



Como ves, se trata de una escena complicada de iluminar: o quemas la araña, o dejas la presa ligeramente subexpuesta.

La bolsa hace la misma función que un paraguas blanco translúcido: difumina la luz y evita la mayoría de reflejos, sin llegar a quemar la escena.

Nada más, hasta aquí por hoy.

¡Aprovecho la ocasión para desearte felices fiestas, año nuevo y muchas fotografías para el 2011!

jueves, 9 de diciembre de 2010

Intervalómetro y circumpolómetro DIY

¡Hola querido lector!

Después de unos días desconectado de todo y todos, vuelvo a la carga con una idea que lleva tiempo rondándome la cabeza, entre otras muchas.

Antes de comenzar a explicarte la idea, permíteme la licencia del palabro "circumpolómetro", pero no se me ocurría otra manera de describirlo, o al menos, no una condensable en una palabra.

Ah, ¿no sabes qué es una circumpolar? A grosso modo, consiste en sacar una fotografía de noche, con una exposición muy larga, de modo que salga un barrido de las estrellas a medida que gira el planeta sobre su eje (espero que no me quemen en la hoguera por esto). Si buscas un poco, encontrarás muchas imágenes de este estilo.

El término DIY significa Do It Yourself, o sea, háztelo tú mismo. Total, ¿para qué comprar un aparato plenamente funcional y estado pudiendo pegarte días diseñando el tuyo propio?

Hechas las puntualizaciones, vamos al meollo de la cuestión: aprovechando la última luna llena, y las ganas que tenían unos amiguetes de probar la fotografía nocturna, me puse al día con esta modalidad, con resultados cuanto menos, curiosos.

Si conoces/has practicado la fotografía nocturna, sabrás el curioso color que da la luz de la luna en una exposición larga. Si no has visto ninguna fotografía de este tipo, es el momento de que eches un ojo.

No pretendo extenderme en los detalles, pero sí te digo que los resultados no dejan indiferentes, y si mimas la exposición, puede parecer una foto hecha de día.

Como quiera que sea, estoy hablándote de unas fotografías con exposiciones del orden de varios minutos, y me estoy saltando el cálculo correcto de la exposición (no te va a funcionar el prueba y error... acabarás sin baterías y dormido sobre el trípode).

De hecho, en la última salida, fueron en torno a unos 4-8 minutos cada foto, ahí es nada.

La manera más común, normal, deseable y fácil es disponer de un intervalómetro: un aparatejo enchufado a la cámara, donde indicas el tiempo de exposición, y él se encarga de manejar la cámara.

Pues mira por donde... mi cámara no lo soporta. Divertido, ¿verdad? Esta es una de las pocas características que le faltan para ser perfecta (suerte que la D3000 de Nikon vino a suplir todas las carencias en la gama baja).

Como un servidor es hombre de recursos, pues tira de un mando a distancia (2-5 euros en ebay) y un cronómetro (el móvil te vale), amén de una paciencia de santo.

Eso está bien durante las dos - tres primeras fotos, luego empiezas a cansarte un poco, sobre todo por memorizar los cálculos de la exposición ideal, amén de que haya más gente con el mismo mando que tú, y montes una psicofonía de obturadores en un lugar remoto a oscuras. Y eso en el mejor de los casos, porque puedes desaparecer en misteriosas circunstancias...

Bueno, y esto es la parte simple, imagina hacer una circumpolar: 1-2 horas sacando fotos con varios minutos de exposición, y un intervalo de 5 segundos entre ellas (son datos aproximados). Si se te dan los arcades, es pan comido.

Aquí es donde entra en juego el título del post: ¿por qué no hacer un cacharrejo de pe a pa para suplir estas carencias?

No, no me he equivocado: mi cámara sigue sin tener soporte para conectar un intervalómetro, pero sí soporta el uso de mando a distancia, que no pasa de ser un led infrarrojo y un circuito con un temporizador.

Vas pillando la idea, ¿verdad?

Y googleando un poco, di con un tipo que se hizo un programita para disparar una cámara nikon desde un arduino, usando un led infrarrojo http://www.vonroth.com/Arduino/NikonIrControl/

Bien, las necesidades están claras y las piezas del puzzle también, ahora toca unirlo todo.

Eso será en la próxima entrega.

¡Hasta pronto!