jueves, 9 de diciembre de 2010

Intervalómetro y circumpolómetro DIY

¡Hola querido lector!

Después de unos días desconectado de todo y todos, vuelvo a la carga con una idea que lleva tiempo rondándome la cabeza, entre otras muchas.

Antes de comenzar a explicarte la idea, permíteme la licencia del palabro "circumpolómetro", pero no se me ocurría otra manera de describirlo, o al menos, no una condensable en una palabra.

Ah, ¿no sabes qué es una circumpolar? A grosso modo, consiste en sacar una fotografía de noche, con una exposición muy larga, de modo que salga un barrido de las estrellas a medida que gira el planeta sobre su eje (espero que no me quemen en la hoguera por esto). Si buscas un poco, encontrarás muchas imágenes de este estilo.

El término DIY significa Do It Yourself, o sea, háztelo tú mismo. Total, ¿para qué comprar un aparato plenamente funcional y estado pudiendo pegarte días diseñando el tuyo propio?

Hechas las puntualizaciones, vamos al meollo de la cuestión: aprovechando la última luna llena, y las ganas que tenían unos amiguetes de probar la fotografía nocturna, me puse al día con esta modalidad, con resultados cuanto menos, curiosos.

Si conoces/has practicado la fotografía nocturna, sabrás el curioso color que da la luz de la luna en una exposición larga. Si no has visto ninguna fotografía de este tipo, es el momento de que eches un ojo.

No pretendo extenderme en los detalles, pero sí te digo que los resultados no dejan indiferentes, y si mimas la exposición, puede parecer una foto hecha de día.

Como quiera que sea, estoy hablándote de unas fotografías con exposiciones del orden de varios minutos, y me estoy saltando el cálculo correcto de la exposición (no te va a funcionar el prueba y error... acabarás sin baterías y dormido sobre el trípode).

De hecho, en la última salida, fueron en torno a unos 4-8 minutos cada foto, ahí es nada.

La manera más común, normal, deseable y fácil es disponer de un intervalómetro: un aparatejo enchufado a la cámara, donde indicas el tiempo de exposición, y él se encarga de manejar la cámara.

Pues mira por donde... mi cámara no lo soporta. Divertido, ¿verdad? Esta es una de las pocas características que le faltan para ser perfecta (suerte que la D3000 de Nikon vino a suplir todas las carencias en la gama baja).

Como un servidor es hombre de recursos, pues tira de un mando a distancia (2-5 euros en ebay) y un cronómetro (el móvil te vale), amén de una paciencia de santo.

Eso está bien durante las dos - tres primeras fotos, luego empiezas a cansarte un poco, sobre todo por memorizar los cálculos de la exposición ideal, amén de que haya más gente con el mismo mando que tú, y montes una psicofonía de obturadores en un lugar remoto a oscuras. Y eso en el mejor de los casos, porque puedes desaparecer en misteriosas circunstancias...

Bueno, y esto es la parte simple, imagina hacer una circumpolar: 1-2 horas sacando fotos con varios minutos de exposición, y un intervalo de 5 segundos entre ellas (son datos aproximados). Si se te dan los arcades, es pan comido.

Aquí es donde entra en juego el título del post: ¿por qué no hacer un cacharrejo de pe a pa para suplir estas carencias?

No, no me he equivocado: mi cámara sigue sin tener soporte para conectar un intervalómetro, pero sí soporta el uso de mando a distancia, que no pasa de ser un led infrarrojo y un circuito con un temporizador.

Vas pillando la idea, ¿verdad?

Y googleando un poco, di con un tipo que se hizo un programita para disparar una cámara nikon desde un arduino, usando un led infrarrojo http://www.vonroth.com/Arduino/NikonIrControl/

Bien, las necesidades están claras y las piezas del puzzle también, ahora toca unirlo todo.

Eso será en la próxima entrega.

¡Hasta pronto!