martes, 13 de septiembre de 2011

La obsesión por la foto perfecta

Un artículo muy interesante http://www.dzoom.org.es/noticia-9117.html enviado por el compañero Suso.
No hay que ofuscarse con la imagen perfecta, sólo disfrutar ... o acabas frustrado porque nada te parece suficientemente bueno.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Reducir el consumo de arduino

Hola querido lector,
si recuerdas la última entrada, expuse el proyecto de hacer un robot autónomo, y, como adelanto de la próxima entrega, hoy voy a hablarte, de manera breve (lo prometo, no muy extenso), sobre cómo reducir el consumo de arduino, concretamente, de los microcontroladores ATMega328 que montan las placas Duemillanova/Uno.
¿Por qué reducir el consumo? Si tienes tu arduino conectado a una toma de corriente, o un puerto usb, no será relevante, por supuesto, pero si pretendes montar un sistema alimentado por baterías (li-po, pilas, etc), el consmo pasa a ser crítico.
Un ejemplo práctico: el robot autónomo que estoy diseñando, agota una batería li-po de 2A en, aproximadamente, 36 horas.
No resulta especialmente crítico si puedes recargar la batería manualmente, pero después de unas pocas recargas, te darán ganas de tirarlo por la ventana.
Hay una solución, y es analizar el consumo energético de los componentes implicados.
En esta ocasión, voy a acotar el problema, y centrarme en la propia placa Duemillanova.

¿Por qué consume tanto?
Porque la placa no integra sólo el microcontrolador, sino un regulador de tensión, conversor Serie-USB, leds, condensadores, resistencias, cristal (marca los pulsos de reloj para hacer funcionar el microcontrolador a 16Mhz), diodos, etc.
Si juntamos todos los consumos, se dispara.
No cabe duda de que es una placa muy cómoda y sencilla de usar: enchufar y listo, si nos equivocamos con algún cable, los fusibles nos protegen, y l regulador de tensión se encarga de hacer el trabajo sucio si conectamos el arduino a un transformador.
Maravilloso, ¿verdad?
Pero es fácil perder de vista una cuestión clave: arduino se diseñó como una plataforma para facilitar el acceso a la computación física por parte de artistas, aficionados, etc... y ello supone un coste.
Si tienes curiosidad, puedes mirar el esquema de una placa duemillanova en http://arduino.cc/en/uploads/Main/arduino-duemilanove-schematic.pdf
Te adelanto que podemos reducir el esquema, y dejar sólo el microcontrolador.


Reducir el consumo
Antes de entrar en materia, y como ya dije, facilitar el acceso a la computación física tiene un coste, aunque por ahora, voy a centrarme en lo relativo al consumo eléctrico.

LO QUE VOY A COMENTAR A CONTINUACIÓN SE BASA EN MI EXPERIENCIA PERSONAL.
NO ME HAGO RESPONSABLE DE POSIBLES DAÑOS O CONTRATIEMPOS OCASIONADOS O DERIVADOS POR LA MANIPULACIÓN DE CUALQUIER COMPONENTE

El consumo de una placa duemillanova, como te dije, viene dado por la cantidad de componentes electrónicos que monta.
Si sabes un poquito de electrónica, reconocerás la función que desarrolla cada uno, pero si apenas tienes nociones, o no sabes nada, te hago un breve resumen.
Para alimentar el arduino a 16 Mhz, hace falta una fuente de alimentación que suministre 5V de manera estable (el puerto USB lo hace perfectamente), y según la cantidad de componentes que montemos en el circuito (sensores, leds, etc...), el consumo aumenta (necesitamos más amperios).
¿Cuál es el problema? El regulador de tensión, el adaptador USB-Serie, los leds, etc... consumen corriente, aunque no estén en funcionamiento.
Ojo, que depende de cada componente el pico de consumo: el regulador de tensión consumirá más cuando se le enchufe a un transformador, pero mientras, tiene un consumo mínimo.
Esta situación desencadena en alimentar una serie de componentes sin que tengan uso, siempre desde el punto de vista de un sistema autónomo alimentado por baterías.
Para ilustrar desde un punto de vista práctico el consumo, he montado el siguiente circuito:

Un circuito muy simple: arduino, led, alimentación (uso un portapilas con elevador de tensión para facilitar las medidas de corriente con el polímetro).
El código fuente lo tienes en los sketchs de ejemplo: Basic -> Blink
Midiendo con el polímetro, arroja un consumo de 29 mA.

Puede parecer poco, pero hagamos unas cuentas rápidas usando una batería de 2A:

(2000mA/Hora)/29mA = 69 horas

Es decir: tenemos una batería que suministra 2 amperios/hora (simplificando), y un circuito que demanda 29 miliamperios.
Convertimos amperios en miliamperios, dividimos y obtenemos un tiempo de vida aproximado de 69 horas.
Y digo aproximado, porque según se descargue la batería, el voltaje irá en descenso también (será más o menos lineal la caída de tensión), hasta no suministrar más corriente.
No está mal, ¿verdad? Podemos tener un led parpadeando durante, aproximadamente, 2 días y medio.
¡Pero se puede mejorar!
Antes comenté que la placa duemillanova funciona a 16 Mhz, una velocidad más que adecuada (todavía recuerdo mi i286 a 16 Mhz...), pero no necesariamente fija.
Si echas un ojo a las diferentes versiones de arduino, verás que hay placas que corren a 8 Mhz.
¿Por qué reducir la frecuencia del reloj e ir más lento? Porque consume menos.
Piensa: si procesas menos instrucciones por segundo, necesitas menos electricidad.
Es como el cuerpo humano: no es lo mismo andar, que ir corriendo, ¿verdad?
Habrán casos en los que se pueda sacrificar la capacidad de proceso (estamos basándonos en los ciclos de reloj), con tal de ganar batería.
Pero vayamos un paso más allá: como recordarás, el consumo de los componentes de la placa es constante, y créeme, elevado, para lo que es.
Vamos a hacer lo siguiente: pongamos el microcontrolador en una protoboard, sin nada más.
No voy a entrar en detalles, porque es una cuestión bien documentada en la página oficial: http://arduino.cc/en/Tutorial/ArduinoToBreadboard
Verás varias opciones: me voy a basar en Minimal Circuit (Eliminating the External Clock)
Aunque es un proceso muy bien detallado, NO LO HAGAS SI NO ESTÁS SEGURO.

DETALLE: el arduino que va a recibir el nuevo bootloader, EL QUE ESTÁ EN LA PROTOBOARD, debe tener un cristal de 16Mhz o no será capaz de cargar el código. NO hará falta de nuevo cuando hayas cargado el nuevo bootloader. Es un pequeño error en la documentación oficial.

El nuevo montaje queda asi:


Si te fijas, no hay cristal para microcontrolador, ni electrónica adicional.
Esto es muy peliagudo: si enchufamos mal la alimentación, podemos romper los componentes.
Y te refresco la memoria: estoy usando un portapilas con elevador de tensión, no pilas sin más.
Una vez más, vamos a medir la corriente consumida: 11 mA.
Hemos reducido el consumo en 18mA, no parece mucho, pero hablamos de más del 50%, una magnitud respetable, ¿verdad?

Y aún podemos ir un paso más allá reduciendo la frecuencia hasta 1 Mhz.

Lento pero seguro.
Una característica muy interesante de prescindir del cristal externo, es poder reducir la frecuencia del microcontrolador: 8Mhz es una velocidad interesante, pero dependiendo de las necesidades, podemos bajar hasta 1 Mhz.
¿Por qué no usar siempre esta frecuencia? Según la capacidad de cálculo que necesites, puede ser una velocidad muy muy lenta, pero para casos muy simples, puede ser más que suficiente.
Hay dos maneras de hacerlo: modificar el bootloader (complejo y requiere un grabador), o modificar el reloj del sistema dinamicamente. Si tienes un portátil, te sonará aunque sea de oídas: se modifica la frecuencia del procesador según demanda, economizando en batería.
Aquí vamos a hacerlo mismo, pero con un microcontrolador, claro.
Si quieres profundizar en esta cuestión, puedes leerte este post del foro de arduino: http://www.arduino.cc/cgi-bin/yabb2/YaBB.pl?num=1163418637/all

En esencia, la manera de modificar la frecuencia del reloj en un microcontrolador ATMega328, es insertar este código fuente en el programa allá donde querramos modificar la frecuencia:

CLKPR = (1<<CLKPCE);
CLKPR = B00000011;

La primera línea activa el escalado dinámico, y la segunda, indica la cifra por la que se divide el reloj interno (extraído de http://www.arduino.cc/cgi-bin/yabb2/YaBB.pl?num=1163418637/all):

0000 - 1
0001 - 2
0010 - 4
0011 - 8
0100 - 16
0101 - 32
0110 - 64
0111 - 128
1000 - 256
Es decir: vamos a dividir por 8 la frecuencia interna del reloj, quedando en 1Mhz. OJO: no se puede incrementar la frecuencia, sólo dividirla. Para el caso que estamos manejado, con el parpadeo de un led, vamos a insertar este código en la función setup, antes de ejecutar nada. Tranquilo: puedes usar este código sin problema, no afecta al microcontrolador de manera permanente, es inocuo, y sólo funciona mientras funcione el programa en ejecución. Bien, cargamos el programa, ejecutamos y ... el led parpadea muy despacio, se mantiene mucho tiempo encendido. ¿Qué es esto?¿Se ha roto algo? Calma, está todo bien.
Como sabrás, hemos reducido la frecuencia del reloj, por lo cual, se ralentizan todas las funciones de entrada/salida, delay, etc...
Esto se deriva de las librerías de arduino: para facilitarnos el trabajo, encapsulan las llamadas al sistema, cálculos, etc ... dejando en nuestras manos un API muy sencillo.
Y me reitero: todo tiene un coste: en este caso, no poder controlar, aparentemente, la duración de dichas llamadas cuando se modifica la frecuencia del sistema.
¿O sí? Claro que sí.
Como dije, las librerías de arduino encapsulan la parte más compleja, y entre las abstracciones, está la de adecuar la velocidad de las llamadas de entrada/salida, y delay, a la frecuencia del sistema.
Esta frecuencia ha de definirse al compilar el código fuente, y si no indicamos al compilador que la nueva frecuencia es 1Mhz, tendremos unas llamadas que funcionan 8 veces más lentas (hemos pasado de 8Mhz a 1Mhz).
Cuidado con este baile de frecuencias: en este ejemplo tan simple, podemos ajustar la frecuencia a 8Mhz o 1Mhz, pero debes tener claro en qué momentos te conviene modificarla dinamicamente, y en qué va a afectar, o te volverás loco solucionando errores.
Hecha la aclaración, veamos donde indicar la nueva frecuencia del reloj del microcontrolador.
Editamos el fichero breadboard/breadboards.txt (recuerda leer el enlace donde se explica el proceso para usar un arduino en una protobard sin necesidad de cristal externo), y cambiamos la línea 18:

atmega328bb.build.f_cpu=8000000L


pasa a ser:
atmega328bb.build.f_cpu=1000000L


Compilamos, cargamos el código ... ¡et voilá! El led parpadea de manera correcta.
¿Y el consumo de corriente? ¿Ha variado? ¡Sí, y mucho! Ahora consume 5mA, un 50% menos que funcionando a 8Mhz, y un 17% menos que la placa duemillanova a 16 Mhz.
Impresionante, ¿verdad?

Aún se puede reducir más el consumo poniendo el microcontrolador en modo de reposo (sleep), aunque este modo implica no ejecutar ninguna instrucción (igual a cuando dejamos la tele en standby o el portátil durmiendo). Dejo para una próxima entrega la implementación y el análisis de consumos.
En resumen, para el ejemplo de parpadear un led:

Duemillanove 16Mhz: 29 mA
Protoboard 8Mhz: 11 mA
Protoboard 1Mhz: 5 mA

Me reitero en lo dicho: no hay una solución universal, todo depende de las necesidades que tengamos.
No es lo mismo manejar una matriz de leds, haciendo transiciones, o un motor de corriente contínua con las salidas PWM, que recopilar información de sensores a intervalos de tiempo, sin contar con la complejidad del código (más instrucciones, más ciclos y más tiempo procesando).
Hasta aquí esta entrega, espero que te haya resultado útil.
¡Hasta la próxima!

martes, 6 de septiembre de 2011

Facebook y los cambios constantes

Hola querido lector,

hoy me voy a permitir el lujo de hablar sobre esta gran red social, y digo gran, por el número de usuarios y la comunidad, porque en otros aspectos, bajo mi experiencia como usuario y desarrollador, cada vez languidece más.
Por una parte, hace pocos días advertí un cambio a la hora de visualizar imágenes: en vez de mostrar un popup (cuadro emergente) con fondo negro, como venía siendo habitual, se muestra uno con fondo blanco.
¿Qué relevancia tiene? Pues mucha: el fondo blanco distrae, el enlace para cerrarlo no es suficientemente visible, las flechas de navegación tampoco, y no favorece tampoco a las imágenes.
Si no, está el ejemplo de flickr: cuando realizó el último cambio de interfaz, añadió la posibilidad de ver las fotos sobre un fondo negro, y vaya si realza la imagen y ayuda a aislarla del entorno, porque, en definitiva, se trata de eso: centrar la atención en la imagen, sin distracciones, y realzarla.
Y esto sin hablar con los cambios en la disposición de la barra de chat, cada vez menos accesible.
Pero lo más molesto, pero realmente molesto, son los cambios en el API, y la cantidad de agujeros en la misma, algo que, personalmente, me pone nervioso: no sólo tienes que atender los requisitos de un desarrollo, sino encima, pelearte con un API mutante, que cambia sin previo aviso y no tiene el suficiente soporte, como para migrar.
Está muy bien mejorar, de hecho, debería ser una exigencia, tanto personal como profesional: la constante mejora y la excelencia, pero no a costa de dejar atrás a usuarios y desarrolladores.
Y es que nada frustra más que pegarte horas y horas indagando cómo hacer algo a base de atar cabos sueltos, buscando ejemplos (no todos usamos PHP) y haciéndolos funcionar.

Un ejemplo práctico: se me dio la necesidad de publicar en el muro de una página de Facebook, desde una aplicación en Ruby On Rails.
¿Problemas? A punta pala, como se dice en mi pueblo.
El problema radica en la arquitectura del API, y me corrija alguien si me equivoco: todas las publicaciones se hacen usando como identificador el ID de una aplicación, y un valor denominado ACCESS TOKEN, el cuál está ligado al objeto donde quieres publicar (página, aplicación, etc...).
Visto así, parece fácil, ¿cierto? Pero aún queda otro problema: ¿cómo obtienes el valor ACCESS TOKEN?
Para una aplicación es trivial: en la configuración de la misma, te viene dado, pero si quieres usar el muro de una aplicación, la cosa cambia enormemente.
A grandes rasgos: hay ejemplos, y se agradecen que existan, en stack overflow, pero pueden funcionarte (ves la ventana de Facebook pidiendo autorización para dar permisos de una aplicación sobre tu página y luego obtienes el ACCESS TOKEN), o no (obtienes el ACCESS TOKEN).
¿Solución? Usar el explorador del Graph API, poner el ID de la página para ver la información de la misma (al lado de donde pone GET), pulsar sobre "Get Access Token", ¡et voilá!: tienes el cuadro de diálogo pidiendo los permisos.
Asignas los permisos (publish_stream, manage_pages, offline_access), obtienes el ACCESS TOKEN y ¡¡maravilla!! tu aplicación postea en el muro de la página.

En esta página tienes un ejemplo de uso: http://stackoverflow.com/questions/4883699/easy-way-of-posting-on-facebook-page-not-a-profile-but-a-fanpage

Y aquí termina esta entrada, no sin antes aclarar que no comento con acritud, pero sí con ánimo de animar y mejorar una plataforma puntera, y facilitar la vida a quienes desean colaborar y crear alrededor de.

¡¡Hasta la próxima!!

viernes, 2 de septiembre de 2011

Robot autónomo con arduino

Hola querido lector,

tras un largo período sin publicar, vuelvo a retomar este pequeño rincón virtual, armado de nuevos proyectos y técnicas por experimentar.
¿Qué mejor manera de celebrar la vuelta que documentando un proyecto basado en arduino?
A grandes rasgos, consiste en desarrollar un robot capaz de recabar información sobre su entorno (temperatura, humedad, etc...), que no requiera intervención humana (autónomo) y tolerante a fallos.
Visto asi, el proyecto suena muy ambicioso, pero nada más allá de la realidad: en vez de comenzar desde cero y lidiar con mil y un problemas, voy a documentar a lo largo de varias entregas, el proceso, yendo desde el robot más básico (avanza, gira, avanza, gira), hasta un sistema tan autónomo como sea posible.
Y digo bien: tan autónomo como sea posible.
No es mi intención analizar un problema que podría dar para varias tesis doctorales, sino realizar un aprendizaje gradual, y por supuesto, compartirlo.
Huelga decir que estoy abierto a sugerencias, mejoras y críticas constructivas. Animo a cualquier persona que esté interesada, a participar activamente.
Dicho esto, aquí está el enlace al primer documento con los primeros pasos, y nunca mejor dicho: el robot empezará en una terraza semitechada, huyendo del sol con un algoritmo muy simple.
¡Hasta la próxima!

miércoles, 5 de enero de 2011

Los reyes magos son...

Lo vi en facebook, posteado por Lola Caraiba, y no puedo evitar hacerme eco de este hermoso relato.

Realmente la magia y la realidad pueden coexistir, sólo hay que ser sutiles...

Los Reyes Magos son realmente los padres … descubre por qué.

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:

- ¿Papa?

- Sí, hija, cuéntame

- Oye, quiero… que me digas la verdad

- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido

- Es que… -titubeó Cristina

- Dime, hija, dime.

- Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Cristina se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Cristina le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:

- ¿Y tú qué crees, hija?

- Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.

- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos … pero…

- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!

- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen –respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Cristina .

- Entonces no lo entiendo. papá.

- Siéntate, cariño, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

Cristina se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

-Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:

- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:

- Sois muy buenos, queridos Reyes, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.

- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes con cara de sorpresa y admiración.

- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.

- Sí, claro, eso es fundamental – asistieron los tres Reyes.

- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más

entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los

conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:

- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la

entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén,

recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Cristina hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:

- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos

Me hago eco a través de Lola Caraiba, con permiso... es la historia más bonita que podrían contar sobre los reyes:

Los Reyes Magos son realmente los padres … descubre por qué.


Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:


- ¿Papa?- Sí, hija, cuéntame- Oye, quiero… que me digas la verdad- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido- Es que… -titubeó Cristina- Dime, hija, dime.- Papá, ¿existen los Reyes Magos?


El padre de Cristina se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.


- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?


La nueva pregunta de Cristina le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:


- ¿Y tú qué crees, hija?- Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos … pero…- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen –respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Cristina .- Entonces no lo entiendo. papá.- Siéntate, cariño, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.


Cristina se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:


-Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:


- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.


- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.


Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:


- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:


- Sois muy buenos, queridos Reyes, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?


- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.


- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.


- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes con cara de sorpresa y admiración.


- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.


- Sí, claro, eso es fundamental – asistieron los tres Reyes.


- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?


- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez másentusiasmados los tres.


- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y losconozca mejor que sus propios padres?Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:


- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, laentrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén,recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.Cuando el padre de Cristina hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:


- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.


Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:


- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.


Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos


martes, 28 de diciembre de 2010

Difusor para flash por un céntimo de euro o menos

Hola querido lector,

hoy prometo ser breve (no, no es una inocentada el comentario ni el post).

Como estamos en unas fechas de mujo trajín y compras, puedes darle un uso interesante a las bolsas si te gusta la macrofotografía.

Esta idea surgió de manera accidental un día lluvioso, y créeme que funciona realmente bien.

Sí, lo has intuído: meter la cámara con el flash externo (si usas un flash anular no te vale la pena) dentro de una bolsa de la compra, de color blanco, plano, para evitar montar una discoteca ambulante.

¿El resultado? Aquí tienes una muestra:



Como ves, se trata de una escena complicada de iluminar: o quemas la araña, o dejas la presa ligeramente subexpuesta.

La bolsa hace la misma función que un paraguas blanco translúcido: difumina la luz y evita la mayoría de reflejos, sin llegar a quemar la escena.

Nada más, hasta aquí por hoy.

¡Aprovecho la ocasión para desearte felices fiestas, año nuevo y muchas fotografías para el 2011!

jueves, 9 de diciembre de 2010

Intervalómetro y circumpolómetro DIY

¡Hola querido lector!

Después de unos días desconectado de todo y todos, vuelvo a la carga con una idea que lleva tiempo rondándome la cabeza, entre otras muchas.

Antes de comenzar a explicarte la idea, permíteme la licencia del palabro "circumpolómetro", pero no se me ocurría otra manera de describirlo, o al menos, no una condensable en una palabra.

Ah, ¿no sabes qué es una circumpolar? A grosso modo, consiste en sacar una fotografía de noche, con una exposición muy larga, de modo que salga un barrido de las estrellas a medida que gira el planeta sobre su eje (espero que no me quemen en la hoguera por esto). Si buscas un poco, encontrarás muchas imágenes de este estilo.

El término DIY significa Do It Yourself, o sea, háztelo tú mismo. Total, ¿para qué comprar un aparato plenamente funcional y estado pudiendo pegarte días diseñando el tuyo propio?

Hechas las puntualizaciones, vamos al meollo de la cuestión: aprovechando la última luna llena, y las ganas que tenían unos amiguetes de probar la fotografía nocturna, me puse al día con esta modalidad, con resultados cuanto menos, curiosos.

Si conoces/has practicado la fotografía nocturna, sabrás el curioso color que da la luz de la luna en una exposición larga. Si no has visto ninguna fotografía de este tipo, es el momento de que eches un ojo.

No pretendo extenderme en los detalles, pero sí te digo que los resultados no dejan indiferentes, y si mimas la exposición, puede parecer una foto hecha de día.

Como quiera que sea, estoy hablándote de unas fotografías con exposiciones del orden de varios minutos, y me estoy saltando el cálculo correcto de la exposición (no te va a funcionar el prueba y error... acabarás sin baterías y dormido sobre el trípode).

De hecho, en la última salida, fueron en torno a unos 4-8 minutos cada foto, ahí es nada.

La manera más común, normal, deseable y fácil es disponer de un intervalómetro: un aparatejo enchufado a la cámara, donde indicas el tiempo de exposición, y él se encarga de manejar la cámara.

Pues mira por donde... mi cámara no lo soporta. Divertido, ¿verdad? Esta es una de las pocas características que le faltan para ser perfecta (suerte que la D3000 de Nikon vino a suplir todas las carencias en la gama baja).

Como un servidor es hombre de recursos, pues tira de un mando a distancia (2-5 euros en ebay) y un cronómetro (el móvil te vale), amén de una paciencia de santo.

Eso está bien durante las dos - tres primeras fotos, luego empiezas a cansarte un poco, sobre todo por memorizar los cálculos de la exposición ideal, amén de que haya más gente con el mismo mando que tú, y montes una psicofonía de obturadores en un lugar remoto a oscuras. Y eso en el mejor de los casos, porque puedes desaparecer en misteriosas circunstancias...

Bueno, y esto es la parte simple, imagina hacer una circumpolar: 1-2 horas sacando fotos con varios minutos de exposición, y un intervalo de 5 segundos entre ellas (son datos aproximados). Si se te dan los arcades, es pan comido.

Aquí es donde entra en juego el título del post: ¿por qué no hacer un cacharrejo de pe a pa para suplir estas carencias?

No, no me he equivocado: mi cámara sigue sin tener soporte para conectar un intervalómetro, pero sí soporta el uso de mando a distancia, que no pasa de ser un led infrarrojo y un circuito con un temporizador.

Vas pillando la idea, ¿verdad?

Y googleando un poco, di con un tipo que se hizo un programita para disparar una cámara nikon desde un arduino, usando un led infrarrojo http://www.vonroth.com/Arduino/NikonIrControl/

Bien, las necesidades están claras y las piezas del puzzle también, ahora toca unirlo todo.

Eso será en la próxima entrega.

¡Hasta pronto!